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lunes, 3 de octubre de 2011

Party Girl (1958)


Producción de la Metro realizada a mayor gloria de la espectacular Cyd Charisse, Party Girl debe de ser una de las cintas de género más sorprendentes de la historia. La afición de su director, el genial Nick Ray, por las pandillas como expresión subversiva encuentra su reverso en la meticulosa corrección de la que hace gala en los números musicales y en las incandescentes secuencias que siguen el idilio de la pareja protagonista --la otra mitad es el también impresionante Robert Taylor.


Cualquier observador atento puede adivinar detrás de los gestos infantiles de estos asesinos vulgares y sibaritas, y de su violencia coreográfica y sin sentido, el motivo profundo que los emparienta con los personajes a su vez suspendidos en una adolescencia psicológica eterna y víctimas de una insufrible conciencia del absurdo de la existencia, que son los actores de Johnny Guitar (1954) o Rebel Without a Cause (1955).


Como es habitual en Ray, uno de los primeros herederos de Kazan, el trabajo interpretativo es magnífico. Lee J. Cobb asume perfectamente el rol de un gangster emocional y ampuloso, prefigurando en cierto momento al Capone que Robert De Niro compuso en The Untouchables (1987). En papeles menores, el tenso John Ireland y (especialmente) Corey Allen, memorable 'antagonista' en Rebel, contribuyen a redondear la atmósfera de amenaza y decidida vileza que impregna a este drama altamente recomendable. 

A continuación, un trailer sensacional:

martes, 8 de febrero de 2011

Rebel Without a Cause



Después de trabajar a las órdenes del maestro Elia Kazan, James Dean inmediatamente reanudó su camino hacia la leyenda cuando, más que ser dirigido por, se involucró en una colaboración sin precedentes con el realizador de Johnny Guitar, Nicholas Ray. El resultado fue esta cinta mítica, mil veces mal copiada y otras tantas sabiamente citada desde el día de su estreno en octubre de 1955.

Ésta fue para Dean la oportunidad de exorcizar de una buena vez --como lo indicaría su más relajada interpretación en Giant (1956)-- el demonio de Brando: su Jim Stark es un niño de clase media alta igual de indulgente consigo mismo como el aparentemente monolítico obrero Stanley Kowalski. El "antagonista" de Dean en Rebel, el trágico Buzz interpretado por el subestimado Corey Allen, completa la representación gráfica de este conflicto: Buzz es un trasunto más o menos maquillado de otras niñerías del propio Brando, esta vez del rebelde Johnny, the Wild One.